El ahorro de energía es ya una necesidad impostergable, o por lo menos así lo advierte la Secretaría de Energía del Gobierno Federal al promover la nueva Norma Oficial Mexicana (NOM) para la producción y comercialización de lámparas y focos ahorradores, medida con la que se estima que se obtendrá un gran ahorro de energía.
El programa comenzará con la eliminación de los focos incandescentes de 100 watts para diciembre de 2011. Un año después se retirarán las bombillas de 60 y 70 watts, calculándose que para 2013 ya se hayan eliminado todos los focos tradicionales de todos los hogares.
Una información importante para los consumidores interesados en el tema es que la vida útil de una bombilla incandescente tiene aproximadamente mil horas de vida, mientras que la de los focos ahorradores supera esta cifra en promedio por ocho veces, al tener una duración de 8 mil horas de vida.
El programa de sustitución de lámparas incandescentes por ahorradoras representará un costo de 875 millones 520 mil pesos a la Secretaría de Energía, cifra cercana al incremento presupuestal de dicha dependencia para el próximo año. La medida va orientada al consumidor residencial, que representa el 87.9% de los usuarios a nivel nacional (28 millones 479 mil 600), y el 25% del consumo de electricidad en el país.
Con esta medida, México sigue la tendencia internacional de promover una cultura del ahorro energético que va en aumento, ya que cada vez es más frecuente que los consumidores elijan lámparas ahorradoras o de bajo vataje.